Creemos que el conocimiento de Dios es la gloria del hombre y que por lo tanto debemos ayudar en la medida de lo posible a darlo a conocer cumpliendo así con la ordenanza divina que dice:
Jer 9:23 Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas.
Jer 9:24 Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme...